julio 23, 2026

Un techo, agua caliente y un gallinero: pequeñas obras para transformar la vida cotidiana

• El programa de Salud y Bienestar Comunitario del SEDIF impulsa acciones que buscan mejorar las condiciones de las viviendas y fortalecer la autosuficiencia alimentaria en comunidades queretanas.

La transformación de una comunidad no siempre comienza con grandes obras. En ocasiones empieza sobre el techo de una cocina, en el calor del agua que llega gracias al sol o en el primer huevo que una familia recoge de un pequeño gallinero instalado junto a su hogar.

Esa es la lógica que acompaña al programa de Salud y Bienestar Comunitario que impulsa el Sistema Estatal DIF en los 18 municipios de Querétaro.

La estrategia reúne distintos proyectos dirigidos a mejorar las condiciones de vida de familias que enfrentan limitaciones económicas. Entre ellos se encuentra la rehabilitación de techumbres tradicionales y la mejora de los espacios destinados a preparar los alimentos.

La directora de Desarrollo Comunitario del SEDIF, Fabiola Fajardo Rojo, explicó que estas acciones también contemplan adecuaciones en las chimeneas de las estufas tradicionales para facilitar la salida del humo hacia el exterior, reduciendo los riesgos para la salud derivados de cocinar en espacios cerrados.

La iniciativa incorpora además la entrega de calentadores solares como parte del componente Espacios Habitables Sustentables. El aprovechamiento de la energía solar permite disminuir el consumo de combustibles convencionales y representa un ahorro económico para las familias, al tiempo que promueve prácticas más amigables con el medio ambiente.

A esta visión se suma la distribución de paquetes de gallineros, diseñados para que los hogares inicien la crianza de aves de postura y fortalezcan su autosuficiencia alimentaria mediante la producción de alimentos para consumo propio.

Cada uno de estos apoyos responde a necesidades distintas, pero todos convergen en un mismo propósito: construir hogares más seguros, saludables y funcionales. En la vida cotidiana, donde los cambios suelen medirse en pequeñas mejoras, una techumbre, un calentador solar o un gallinero pueden convertirse en el punto de partida para una nueva forma de bienestar.

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