• En los espacios donde las juventudes construyen sus primeras relaciones fuera del hogar, la Secretaría de Salud impulsa herramientas para reconocer emociones, fortalecer vínculos y promover una convivencia basada en el respeto.
La violencia pocas veces aparece de un momento a otro. A veces comienza en la dificultad para expresar una emoción, en la falta de escucha o en la imposibilidad de reconocer los límites propios y ajenos. Por ello, la Secretaría de Salud del estado de Querétaro desarrolla el taller “Habilidades saludables para la prevención de violencia escolar”, una iniciativa dirigida a estudiantes de preparatorias y universidades.
El programa, impulsado a través del área educativa del Componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes, inició con estudiantes de la preparatoria de la Universidad Internacional de Querétaro (UNIQ), bajo la coordinación de Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez.
Durante las sesiones, las y los jóvenes encontraron un espacio para reflexionar sobre la salud emocional, la perspectiva de género y la manera en que las experiencias personales influyen en la construcción de relaciones con otras personas. La intención fue brindar herramientas para reconocer patrones, prevenir ciclos de violencia y fortalecer vínculos más saludables.
El taller aborda habilidades que forman parte de la vida cotidiana: aprender a conocerse, manejar las emociones antes de reaccionar, expresar ideas con respeto, escuchar con atención y comprender las necesidades de quienes nos rodean.
También se promueven la empatía, el diálogo, la negociación y la mediación como caminos para enfrentar los conflictos sin recurrir a la violencia. Son capacidades que acompañan a las personas más allá de las aulas y que forman parte de la construcción de comunidades con mayor bienestar.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, estas acciones forman parte de estrategias relacionadas con la promoción de una cultura de paz impulsada por la Organización Mundial de la Salud, mediante el fortalecimiento de capacidades personales y sociales en adolescentes y jóvenes.
El taller también contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, vinculados con la salud y bienestar, la igualdad de género, la reducción de desigualdades y la colaboración entre instituciones.
En cada estudiante que aprende a escuchar, dialogar y reconocer sus emociones existe la posibilidad de transformar la manera en que una comunidad enfrenta sus diferencias.



