agosto 11, 2026

Cuando la lluvia cambia el mapa de la ciudad

• Nueve reportes fueron atendidos durante la tarde y noche del lunes; las labores incluyeron desazolve, limpieza, valoración y cierres preventivos.

Durante algunas horas, la ciudad dejó de ser exactamente la misma. Las calles habituales se convirtieron en puntos de acumulación de agua, algunas viviendas recibieron el retorno de las lluvias y ciertas vialidades tuvieron que cerrarse.

El lunes 10 de agosto, la lluvia llevó consigo nueve reportes de incidentes menores a la Coordinación Municipal de Protección Civil de Querétaro.

La respuesta comenzó en distintos puntos de la ciudad. Personal operativo realizó labores de auxilio, valoración, limpieza y desazolve. Servicios Públicos y la Secretaría de Seguridad Pública Municipal participaron también en las acciones.

No hubo personas afectadas ni daños de relevancia, informó el Municipio.

En Las Teresas, sobre Hacienda Tequisquiapan, el agua alcanzó aproximadamente 50 centímetros. Un equipo Vactor fue utilizado para desazolvar la línea.

En San Pedrito Peñuelas, un deslave había dejado piedras junto a la banqueta en la calle Plateros. Para cuando llegó el personal de emergencia, la vialidad ya estaba liberada.

En Rancho San Antonio, un posible cortocircuito llevó a Protección Civil hasta la calle Asteroides. Al llegar, sin embargo, la situación reportada ya no estaba presente.

En avenida Pasteur, en Valle Alameda, la lluvia produjo una escena distinta. Un hombre de 38 años quedó debajo de las vías del tren cuando aumentó el flujo de agua. Los vecinos y una oficial que se encontraba cerca acudieron para ayudarlo a salir. Después, personal de la Cruz Roja Mexicana realizó la valoración. No fue necesario trasladarlo.

En Vista Alegre, el agua había regresado por las coladeras de una vivienda. Cuando llegó la unidad, la acumulación ya había desaparecido. Durante la revisión, sin embargo, se encontró otra casa con alrededor de 10 centímetros de agua y se solicitó apoyo para realizar labores de desazolve.

En San Pablo, los propietarios de una vivienda ya extraían el agua con una bomba cuando llegó el personal de emergencia.

Pero uno de los puntos donde la lluvia dejó una mayor huella fue Corregidora Norte, en Álamos tercera sección. Allí el tirante alcanzó aproximadamente 70 centímetros. La vialidad fue cerrada y Protección Civil trabajó junto con Servicios Públicos para liberar las rejillas pluviales, obstruidas por basura, y buscar puntos de desfogue.

Otros reportes llegaron desde Bolaños y Fundadores.

La lluvia finalmente pasó, pero dejó una recomendación que permanece durante la temporada: no cruzar zonas con acumulación de agua, respetar los cierres viales y mantenerse atentos a los reportes oficiales.

Porque cuando el agua cambia el mapa de una ciudad, conocer sus límites puede ser también una forma de cuidarla.

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