• El SEDIF entregó 19 actualizaciones de procesadores de implantes cocleares, con una inversión de 6.4 millones de pesos, para fortalecer la comunicación y autonomía de sus beneficiarios.
Hay objetos que parecen pequeños cuando se miran por separado.
Un procesador puede ser uno de ellos.
Pero detrás de un dispositivo de este tipo hay algo menos visible: una persona que busca escuchar, comunicarse, aprender; una familia que acompaña; un proceso de rehabilitación que continúa.
En Querétaro, 19 niñas, niños, jóvenes y adultos recibieron actualizaciones de sus procesadores de implantes cocleares mediante una acción encabezada por el Sistema Estatal DIF (SEDIF) y la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública Nacional.
La inversión fue de 6.4 millones de pesos.
Óscar Gómez Niembro, director general del SEDIF, encabezó la entrega junto con Leivy Lizeth López Calderón, subdirectora de Programas Especiales y Vinculación Social de la Beneficencia Pública Nacional.
Gómez Niembro recordó que esta es la tercera entrega realizada durante la actual administración estatal gracias a la colaboración con la Beneficencia Pública.
Habló de empatía, generosidad y trabajo en equipo.
Pero también habló de algo más íntimo: detrás de cada apoyo existe una persona y una familia.
La actualización de los procesadores busca optimizar la capacidad auditiva de los beneficiarios y fortalecer el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
Puede también favorecer la integración educativa, familiar y social, además de permitir la continuidad de la rehabilitación mediante tecnología especializada.
El dispositivo, entonces, no termina en el oído.
Su alcance puede extenderse a una conversación familiar, a una experiencia educativa, a la posibilidad de desenvolverse con mayores herramientas en la sociedad.
Francisco Reséndiz López, director de Rehabilitación y Asistencia Social del SEDIF, destacó que la colaboración entre instituciones permite generar acciones para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad auditiva.
Cuando gobierno, instituciones y sociedad participan en una misma tarea, señaló, los resultados pueden contribuir a la inclusión.
En el encuentro también estuvieron José Israel González Cano, coordinador de las Jornadas Quirúrgicas de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública; representantes de la Asociación Civil Ándale para Oír y beneficiarios del programa.
La escena reúne, de alguna manera, distintos esfuerzos alrededor de una misma necesidad.
Una tecnología especializada.
Un proceso de rehabilitación.
Una familia.
Una persona.
Y la posibilidad de que una actualización no sea solamente eso: una modificación técnica, sino una herramienta para continuar una historia que ya había comenzado.
Porque escuchar no es únicamente recibir sonidos.
También es participar, aprender, comunicarse y mantener vínculos.
Eso es lo que buscan fortalecer estos 19 procesadores.



