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El mosquito también encuentra casa en una gota de agua

• La 2ª Jornada Nacional de Lucha contra el Dengue, Chikungunya y Zika busca reducir los criaderos del Aedes aegypti mediante acciones coordinadas entre autoridades y ciudadanía.

El mosquito no necesita demasiado espacio.

Una cubeta. Una maceta. Una botella. Una llanta.

Un poco de agua acumulada puede ser suficiente para convertir un objeto cotidiano en un sitio de reproducción.

Por eso, entre el 24 y el 28 de agosto se desarrolla la 2ª Jornada Nacional de Lucha contra el Dengue, Chikungunya y Zika 2026, una jornada que busca llevar la prevención hasta los lugares donde comienza: las casas, las comunidades, las escuelas y los establecimientos.

La ceremonia de inauguración se realizó con la participación de Antonio Hernández García, director de la Jurisdicción Sanitaria No. 4 de la Secretaría de Salud del estado de Querétaro, y Yunuen Araceli Benítez Maldonado, presidenta municipal de Landa de Matamoros.

Durante el encuentro se habló de una tarea que depende de la coordinación entre autoridades, instituciones y sociedad: contener la presencia del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika.

La prevención, en este caso, puede comenzar con algo tan cotidiano como mirar alrededor.

Revisar el patio.

Observar la azotea.

Recorrer el jardín.

Mirar las áreas comunes.

Encontrar aquellos recipientes donde el agua puede permanecer y convertirse en un posible criadero.

Las recomendaciones de la Secretaría de Salud parten de esa revisión.

Lavar con jabón y cepillo o esponja las cubetas, piletas, tinacos, cisternas, floreros y recipientes que almacenen agua. Taparlos cuando sea necesario. Cambiar y lavar el agua en un periodo no mayor a siete días.

También está la acción de voltear lo que pueda acumular líquido: una cubeta, una maceta, una botella.

Perforar las macetas para impedir que retengan agua.

Tirar aquello que ya no se utiliza y que puede convertirse en un depósito involuntario: botellas, llantas, latas.

Son acciones pequeñas frente a un problema que requiere participación colectiva.

La Secretaría de Salud señaló que mantener los espacios libres de recipientes con agua ayuda a disminuir la presencia del mosquito y, con ello, el riesgo de transmisión de dengue, chikungunya y zika.

La jornada busca precisamente convertir esas acciones individuales en una práctica compartida.

En la ceremonia participaron también autoridades municipales de Landa de Matamoros y Jalpan de Serra, así como representantes del sector salud y de los gobiernos municipales.

Al final, la prevención vuelve a un lugar conocido: el espacio que habitamos.

Porque antes de que el mosquito llegue a una casa, puede haber llegado el agua a una cubeta.

Y es ahí donde comienza la posibilidad de evitarlo.