• En el municipio, cuatro camionetas y dos camiones recorren aproximadamente mil 300 kilómetros al día a través de 45 rutas que conectan 18 comunidades y cinco planteles educativos.
Cada mañana hay un trayecto que comienza antes de llegar a la escuela. Para algunos estudiantes, ese recorrido tiene una ruta definida, una unidad y una distancia que se repite todos los días.
En Corregidora, el servicio de Transporte Escolar opera actualmente con cuatro camionetas y dos camiones. Juntos recorren aproximadamente mil 300 kilómetros diariamente a través de 45 rutas.
En esos recorridos están 522 beneficiarios de 18 comunidades y cinco planteles educativos.
Para hablar sobre ese servicio y conocer directamente las necesidades de las familias, el secretario de Desarrollo Social del Estado de Querétaro, Ernesto Mejía Botello, sostuvo una reunión con madres y padres de familia del municipio.
La conversación permitió abordar aspectos relacionados con la atención que reciben las y los beneficiarios y abrir un espacio para escuchar sus comentarios y necesidades.
Mejía Botello explicó que el programa ha cambiado con el tiempo y que su padrón de beneficiarios ha aumentado. Actualmente, dijo, el Transporte Escolar atiende a un poco más de 10 mil 500 estudiantes en los 18 municipios del estado.
“Con el paso del tiempo se ha ido perfeccionando, hemos ido mejorando, hemos incrementado nuestro padrón de beneficiarios”, señaló.
También destacó la labor de las y los operadores, quienes diariamente facilitan el traslado entre los hogares y las escuelas.
En Corregidora, la dimensión de esa operación puede leerse en sus cifras: 45 rutas, mil 300 kilómetros recorridos cada día, 18 comunidades y cinco planteles educativos.
Pero detrás de cada número hay una necesidad de traslado. Por eso, durante el encuentro, las familias tuvieron la oportunidad de hablar directamente sobre el servicio y plantear aquello que consideran necesario atender.
Para Ernesto Mejía, mantener una comunicación permanente con madres y padres de familia permite conocer de primera mano sus inquietudes y dar seguimiento a las necesidades relacionadas con el Transporte Escolar.
El recorrido, entonces, no termina cuando el vehículo llega a la escuela. También incluye escuchar a quienes forman parte de esa ruta.
Porque un servicio de transporte se mide en kilómetros y unidades, pero también en las comunidades a las que llega y en las personas que dependen de ese trayecto para comenzar su día.



