• El Festival de Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial Querétaro 2026 reunió a unas 10 mil personas en torno al arte, la gastronomía, la memoria y las tradiciones de distintas regiones del país.
Durante cuatro días, Querétaro fue un punto de encuentro para ciudades que llevan en sus calles una parte de la historia de México.
Del 1 al 4 de octubre, el Centro Educativo y Cultural del Estado de Querétaro Manuel Gómez Morín recibió el Festival de Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial Querétaro 2026, un encuentro que reunió expresiones artísticas, culturales, gastronómicas y académicas.
La asistencia aproximada fue de 10 mil personas.
Mariana Ortiz Cabrera, secretaria de Turismo, destacó que el festival permitió compartir experiencias y buenas prácticas entre las ciudades patrimonio, además de abrir un espacio para mostrar tradiciones, productos y formas distintas de expresar la riqueza cultural del país.
La sede queretana tuvo, además, una razón particular para celebrar. Se trató de la novena edición del festival y coincidió con los 30 años de la inscripción de Querétaro en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Doce de las 14 ciudades patrimonio estuvieron presentes en el encuentro. Cada una llevó expresiones artísticas y culturales, como fragmentos de una memoria que se reconoce en la arquitectura, las tradiciones, la música, la gastronomía y las historias de sus regiones.
Hubo 15 conferencias dedicadas a temas como patrimonio, tradiciones, religión, cultura, identidad, arquitectura y turismo. Más de 40 presentaciones artísticas llevaron al escenario expresiones tradicionales y folclóricas de las ciudades participantes.
También estuvieron los sabores. Más de 140 productores locales ofrecieron productos gastronómicos y representativos de distintas regiones del país. En sus espacios, la cultura pudo encontrarse también a través de aquello que se cocina, se produce y se comparte.
El sábado 3 de octubre, la Asociación Queretana de Chefs realizó el concurso para elegir al Chef Queretano del Año. El ganador fue Rodrigo Ramírez.
El festival extendió también la mirada más allá de México. Una muestra fotográfica de China, Turquía y Ucrania acercó imágenes de los países invitados. Guanajuato estuvo presente con réplicas de sus momias y material fotográfico, mientras que un ciclo cinematográfico mostró la belleza de las ciudades patrimonio a través del séptimo arte.
Al final quedaron cuatro días de encuentros, imágenes, sabores, música, conocimiento y tradición.
Querétaro cerró así un festival dedicado a reconocer la historia, identidad y diversidad cultural de las ciudades mexicanas patrimonio mundial, pero también a fortalecer los vínculos de colaboración alrededor de la conservación y difusión de ese legado.

