• El festejo reunió a niñas, niños y madres de familia en el jardín principal de la comunidad.
En los pueblos, las plazas todavía funcionan como el corazón de la vida pública. Ahí donde se cruzan conversaciones, celebraciones y encuentros cotidianos. En Lagunillas, comunidad de Huimilpan, el jardín principal volvió a convertirse en ese espacio compartido durante el festejo por el Día de la Niñez y el Día de las Madres encabezado por Luis Nava.
La escena fue sencilla y familiar: niñas y niños participando en actividades recreativas, madres recibiendo regalos y familias reunidas alrededor de rifas y dinámicas comunitarias. Un recordatorio de cómo las celebraciones locales siguen funcionando como puntos de encuentro en comunidades donde la convivencia conserva un valor profundamente cotidiano.
Durante su intervención, Luis Nava habló sobre la importancia de mantener cercanía con las familias queretanas y fortalecer los espacios de convivencia social. El reconocimiento estuvo dirigido especialmente hacia las madres de familia, a quienes señaló como una parte esencial de la comunidad.
“Hoy quiero reconocer a todas las mamás de Huimilpan porque ustedes hacen una gran labor por sus hijos y por su comunidad”, expresó.
El evento también dejó ver algo más amplio: la manera en que las celebraciones públicas terminan convirtiéndose en ejercicios de proximidad política y social. No solo se entregan juguetes o regalos; también se construyen vínculos simbólicos alrededor de la comunidad, la familia y la convivencia.
En la jornada participaron además el presidente municipal de Huimilpan, Jairo Iván Morales Martínez; la presidenta del Patronato del SMDIF Huimilpan, Ana Karen de León Servín; la secretaria de Desarrollo Social municipal, Karla Valeria Martínez Durán; y el director general del DIF municipal, José Salvador Arreola Hernández.
En Lagunillas, por unas horas, el jardín principal volvió a ser lo que históricamente ha sido en muchos municipios: un lugar donde la comunidad se reúne para reconocerse a sí misma.



