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Aprender a escuchar en otra lengua

• Personal de salud del Centro de Salud de Apapátaro inició una capacitación en lengua otomí y medicina tradicional para fortalecer la atención intercultural.

La atención médica comienza mucho antes de un tratamiento. Empieza en una conversación. En la posibilidad de que dos personas, provenientes de contextos distintos, logren entenderse.

Con esa premisa, la Secretaría de Salud de Querétaro inició en el Centro de Salud de Apapátaro, en Huimilpan, los cursos “Recuperación de la Lengua Otomí” y “Medicina Tradicional”, dirigidos al personal encargado de brindar atención a las comunidades de la región.

La ceremonia inaugural comenzó con un ritual de liberación de energías y armonización espiritual. Fue un gesto simbólico que antecedió a una capacitación cuyo propósito es acercar dos formas de conocimiento que con frecuencia transitan por caminos paralelos: la medicina institucional y los saberes tradicionales de los pueblos originarios.

La iniciativa busca que el personal sanitario incorpore herramientas básicas de comunicación en lengua otomí y fortalezca su comprensión sobre prácticas y conocimientos vinculados con la medicina tradicional.

Más que un aprendizaje técnico, el programa plantea una reflexión sobre la importancia de reconocer la diversidad cultural dentro de los espacios de atención médica. La consulta, en este contexto, deja de ser únicamente un intercambio clínico para convertirse también en un encuentro entre historias, lenguas y formas de entender el bienestar.

SESA destacó que uno de los objetivos centrales es contribuir a derribar barreras lingüísticas y culturales que pueden dificultar el acceso oportuno a los servicios de salud, promoviendo una atención más cercana y respetuosa.

La inauguración reunió a autoridades como María Luisa Magaña Aquino, Pedro Enrique Muñiz Ugalde, José Luis Hipólito y Karla Valeria Martínez, junto con representantes de pueblos originarios.

En una región donde la lengua guarda parte de la memoria colectiva, aprender algunas de sus palabras también significa reconocer a quienes la mantienen viva. Y, en el ámbito de la salud, ese reconocimiento puede convertirse en confianza, cercanía y mejores condiciones para el cuidado de las personas.