• La Secretaría de Salud reforzó los protocolos epidemiológicos tras la confirmación del primer caso nacional de miasis humana causada por el gusano barrenador.
Hay heridas que parecen pequeñas y silenciosas, pero cuya evolución puede transformar rápidamente una condición tratable en un problema de salud de mayor gravedad. Esa posibilidad es la que llevó a la Secretaría de Salud de Querétaro a fortalecer sus mecanismos de vigilancia epidemiológica frente a la miasis humana causada por el gusano barrenador.
La decisión ocurrió después de que en el país se confirmara el primer caso de esta enfermedad. Desde entonces, la dependencia estatal reforzó el monitoreo permanente en todas las unidades médicas, así como la notificación, investigación y seguimiento de los casos detectados.
Durante 2026, Querétaro ha confirmado cuatro casos de miasis humana: uno en Cadereyta de Montes, dos en el municipio de Querétaro y uno más en San Juan del Río. Asimismo, el Comité Estatal de Vigilancia Epidemiológica analizó uno de estos casos y, con base en la evidencia clínica, epidemiológica y de laboratorio, dictaminó una defunción atribuida a esta enfermedad.
La miasis humana es ocasionada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocidas por desarrollarse en heridas abiertas donde se alimentan de tejido vivo. Aunque su presencia es más frecuente en animales, también puede afectar a seres humanos cuando la mosca deposita huevecillos sobre lesiones o mucosas.
La enfermedad puede comenzar en una herida aparentemente menor. Con el paso de las horas o los días, la lesión aumenta de tamaño, aparece dolor intenso, inflamación, mal olor, secreciones o incluso la presencia visible de larvas. En algunos pacientes también se presentan fiebre y otros signos de infección.
Las personas con heridas descubiertas, quienes viven cerca de ganado, adultos mayores, pacientes con diabetes, personas inmunosuprimidas o con dificultades para el cuidado de sus lesiones representan los grupos con mayor riesgo.
Por ello, la Secretaría de Salud insiste en una medida que puede marcar la diferencia: cuidar adecuadamente cualquier herida, evitar dejarla expuesta y acudir de inmediato a una unidad médica ante cualquier sospecha. Paralelamente, la dependencia mantiene la vigilancia epidemiológica y la coordinación con autoridades de sanidad animal para fortalecer la prevención, el seguimiento de casos y la protección de la población.



