• Hay recuerdos que permanecen incluso cuando las personas dejan de estar físicamente. Se alojan en las palabras, en las costumbres y en los pequeños momentos que, con el paso del tiempo, adquieren otro significado. El Día de Muertos ofrece un espacio para reconocer esas historias y darles un lugar entre las ofrendas que forman parte de la cultura mexicana.
Con ese propósito, la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ) realizó su tradicional concurso de Altar de Muertos 2026. La actividad buscó promover el arraigo de las festividades mexicanas y fortalecer la integración entre el personal docente y de apoyo a la educación.
Irene Quintanar Mejía, coordinadora general de la USEBEQ, señaló que la colocación de altares y ofrendas permite recordar y honrar a los difuntos. También destacó que preservar estas tradiciones significa mantener viva una parte de la identidad y el vínculo con las raíces culturales.
Durante su mensaje, habló de la vida como una forma de tejer historias. En ese tejido permanecen las personas que nos dejaron enseñanzas, momentos y recuerdos; incluso aquellos que alguna vez tuvieron otro significado y que, con la distancia, pueden mirarse con cariño.
“Si la vida es tejer historias, me regreso a la primera parte, porque aquí también tejemos historias. El día de hoy nos permite tomar un alto y recordar a quienes nos dejaron algo en la vida para ser lo que somos”, expresó.
El concurso también permitió reconocer la creatividad de quienes participaron en la elaboración de los altares. Durante el recorrido, el jurado calificó el ingenio, la creatividad y el respeto por los elementos tradicionales que distinguen esta celebración.
El primer lugar de la Dirección de Equidad correspondió al Departamento de PRONI. La Dirección de Informática obtuvo el segundo sitio, el Departamento de Pagos alcanzó el tercero y la Dirección Jurídica recibió el cuarto lugar.
El jurado estuvo conformado por David Saavedra Vega, representante del Museo Regional de Querétaro, y Beatriz Adriana García Frías, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Campus Juriquilla.
Más allá de los resultados, la actividad reunió a integrantes de la comunidad educativa alrededor de una tradición que transforma el recuerdo en un acto compartido. Los altares permiten nombrar a quienes ya no están y, al mismo tiempo, mantener presentes las historias que siguen dando sentido a nuestras raíces.



