• El IMPA de El Marqués reunió a 10 instituciones en un curso operativo de manejo de unidades de emergencia.
Hay habilidades que no se ven hasta que hacen falta. Manejar una unidad de emergencia es una de ellas: implica precisión, calma y decisión en medio del movimiento constante de la ciudad.
En El Marqués, esa preparación fue el centro de un curso operativo organizado por el Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), al que acudió el presidente municipal Rodrigo Monsalvo Castelán.
El objetivo fue fortalecer las capacidades de rescatistas, asociaciones y cuerpos de emergencia del estado de Querétaro en el manejo seguro y eficiente de unidades operativas.
El curso tuvo una duración de 36 horas y combinó teoría y práctica. Entre los temas abordados estuvieron el papel del operador de unidades de emergencia, manejo a la defensiva, revisión de condiciones básicas de los vehículos, seguridad vial y conducción en entornos urbanos.
Una de las jornadas se llevó al Autódromo de Querétaro, donde el espacio habitual de velocidad deportiva se transformó en un escenario de aprendizaje técnico para quienes deben responder cuando la ciudad exige urgencia.
El IMPA, organizador de la capacitación, ha sido señalado como un referente en atención y manejo de ejemplares durante emergencias, así como en labores de rescate y protección de fauna, gracias a protocolos especializados y formación continua.
La capacitación reunió a personal de 10 instituciones, entre ellas Protección Civil y Seguridad Pública de El Marqués, dependencias de Pedro Escobedo, Colón y Corregidora, así como bomberos de Querétaro y paramédicos del CCUM.
También participaron organizaciones como Human World for Animals México, ABC Emergencias Médicas y Medic Line System.
Más allá de la lista de instituciones, el ejercicio puso en diálogo distintas formas de responder ante lo inesperado. Cada corporación con sus prácticas, pero unidas por una misma tarea: llegar a tiempo, actuar con seguridad y reducir riesgos.
El gobierno municipal de El Marqués, encabezado por Rodrigo Monsalvo Castelán, enmarca esta capacitación dentro de un esfuerzo por profesionalizar a los cuerpos de emergencia y reforzar una cultura de bienestar y protección animal.
En el fondo, lo que se entrena no es solo la conducción. Es la capacidad de responder cuando el tiempo se vuelve más estrecho que la distancia.


