Las casas donde se organiza la tierra

• En los ejidos, los espacios comunitarios también cuentan historias de trabajo, acuerdo y permanencia.

En las zonas rurales de Querétaro, las decisiones no se toman en edificios altos ni en oficinas lejanas. Se toman en casas ejidales: espacios donde la comunidad se reúne, conversa, discute y acuerda el rumbo de su propio territorio.

Por instrucción del presidente municipal Felifer Macías, el Municipio de Querétaro ha iniciado un programa para rehabilitar estos lugares, entendidos no solo como infraestructura, sino como puntos de encuentro social.

La iniciativa forma parte de una estrategia para fortalecer el sector primario y mejorar las condiciones de quienes trabajan la tierra. Para ello, se ha destinado un presupuesto de 500 mil pesos en 2026 para la rehabilitación de tres casas ejidales.

Las acciones se concentran en delegaciones como Santa Rosa Jáuregui y Felipe Carrillo Puerto, donde ya se han registrado avances concretos. En la comunidad de Montenegro, la Casa Ejidal ha sido entregada, beneficiando a 200 ciudadanos, en su mayoría ejidatarios.

Otras comunidades, como San Miguelito y La Tinaja de la Estancia, continúan en proceso de rehabilitación, con un avance cercano al 90 por ciento, en un trabajo que combina coordinación institucional y participación comunitaria.

El proyecto también incorpora la asesoría del Colegio de Arquitectos del Estado de Querétaro, lo que añade una dimensión técnica a lo que, en esencia, sigue siendo un esfuerzo profundamente comunitario.

Porque en estos espacios no solo se resuelven temas productivos. También se sostiene una forma de organización que ha acompañado al campo durante generaciones.

La rehabilitación, entonces, no es solo una obra física. Es también una forma de reconocer que la vida rural necesita lugares donde seguirse pensando en colectivo.

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