• Tres estacionamientos públicos incorporan espacios para bicicletas como parte de un programa piloto.
En el entramado del Centro Histórico de Querétaro, donde convergen peatones, vehículos y tradiciones, la bicicleta comienza a encontrar su lugar. No como una excepción, sino como una alternativa que busca integrarse al ritmo de la ciudad.
El Municipio de Querétaro, encabezado por el presidente municipal Felifer Macías, ha habilitado tres biciestacionamientos en espacios públicos del primer cuadro. La medida, aún en fase piloto, plantea una pregunta de fondo: cómo se reorganiza la movilidad en una ciudad que crece sin perder su traza.
Los puntos elegidos —La Moraleja, Del Carmen y Enríquez— funcionan ahora como nodos donde la bicicleta puede permanecer resguardada mientras sus usuarios transitan a pie. El gesto es simple, pero significativo: reconocer al ciclista como parte del paisaje urbano.
El servicio implica una cuota: 10 pesos por la primera hora y dos pesos por cada 15 minutos adicionales. Más allá del costo, el esquema busca medir su viabilidad, su uso y su posible expansión hacia otros espacios de la ciudad.
En su dimensión práctica, los biciestacionamientos ordenan el espacio y ofrecen seguridad. En su dimensión simbólica, abren la puerta a una movilidad distinta, menos dependiente del automóvil y más cercana al entorno.
La iniciativa se inscribe dentro del Plan Orden, una estrategia que intenta equilibrar el flujo de la ciudad y priorizar a quienes la recorren de maneras diversas.
En ese equilibrio, la bicicleta deja de ser periférica y comienza a ocupar un sitio propio.


