• El municipio reportó la incorporación de 32 nuevos elementos y mantiene a 23 cadetes en formación.
La seguridad suele medirse en cifras: patrullas, tiempos de respuesta, estadísticas, operativos. Pero antes de todo eso existe un proceso menos visible y más lento: formar a quienes algún día estarán frente a una emergencia, una denuncia o una calle en silencio de madrugada.
En El Marqués, la administración municipal decidió colocar el foco en ese origen.
El gobierno encabezado por Rodrigo Monsalvo Castelán informó que alcanzó el cumplimiento total de sus metas anuales en incorporación y formación de policías de proximidad. La estrategia, según explicó el municipio, busca fortalecer la presencia institucional en comunidades y calles a través de nuevos elementos preparados para tareas de atención y cercanía ciudadana.
Hasta ahora, 32 policías se han integrado a la corporación durante la actual administración. Al mismo tiempo, 23 hombres y mujeres continúan su preparación en el Centro de Capacitación, Formación e Investigación en Seguridad, el CECAFIS, donde atraviesan un proceso académico y operativo que supera las mil 200 horas de formación.
Detrás de ese número hay jornadas extensas, filtros de selección y una disciplina construida sobre cinco ejes de capacitación. La intención oficial es clara: que cada elemento llegue a las calles con preparación suficiente para responder no solo desde la fuerza, sino también desde la proximidad.
El municipio destacó además que El Marqués se ha convertido en la demarcación queretana con mayor participación en el envío de aspirantes a policía al CECAFIS. Una señal que la administración interpreta como parte de una estrategia de fortalecimiento institucional.
En el discurso público, la seguridad suele narrarse desde el resultado inmediato. Sin embargo, hay otra dimensión menos espectacular: la paciencia de formar perfiles capaces de sostener la relación cotidiana entre autoridad y ciudadanía.
Por eso, cuando el gobierno municipal habla de una policía “moderna, profesional y cercana”, habla también de una apuesta de largo plazo. Una que no se mide solamente en uniformes nuevos o presencia operativa, sino en la capacidad de construir confianza en el espacio más básico de cualquier comunidad: la calle.


