• Una exposición fotográfica explora la dimensión ritual y cultural de una tradición que une pasado y presente.
Hay objetos que no solo representan algo, sino que transforman a quien los porta. Las máscaras de las festividades en honor a Nuestra Señora de El Pueblito, en Corregidora, pertenecen a esa categoría: piezas que no ocultan, sino que revelan una forma distinta de ser en comunidad.
Esa tradición es el eje de la exposición “Máscaras: Herencia Viva”, que se presentará del 9 al 30 de abril en el Centro Cultural Casa del Faldón, en la capital queretana.
La muestra fotográfica propone una lectura detenida de estos elementos que nacen del cruce de culturas: las raíces indígenas de la región —otomí (hñähñu), chichimeca y purépecha— y las influencias del periodo virreinal, que dieron lugar a expresiones rituales únicas.
Antes elaboradas exclusivamente en madera por artesanos locales, estas máscaras conservan hoy su carga simbólica, aun cuando los materiales hayan cambiado. Cada una sigue siendo un objeto de identidad, más que de ornamento.
Las imágenes reunidas en la exposición capturan el momento en que el danzante se convierte en otra cosa: no un individuo aislado, sino parte de una narrativa colectiva que se repite y se transforma cada año.
En ese tránsito, la máscara deja de ser objeto para convertirse en lenguaje. Un lenguaje que habla de fe, pertenencia y continuidad.
La exposición reúne el trabajo de varios fotógrafos que, desde distintas miradas, documentan esta tradición viva que sigue definiéndose en cada celebración.


