• Las precipitaciones del sábado no dejaron afectaciones mayores, aunque activaron recorridos y supervisión en toda la capital.
La lluvia cayó con intensidad breve sobre Querétaro, dejando tras de sí una ciudad en revisión. El presidente municipal, Felifer Macías, recorrió distintos puntos para constatar los efectos de la jornada: árboles caídos en algunos sitios, ráfagas de viento de hasta 30 kilómetros por hora, pero sin afectaciones mayores.
En Lomas de Casablanca, la caída de un árbol se convirtió en uno de los signos visibles de la tormenta. Sin embargo, la respuesta institucional se desplegó con rapidez. Brigadas de Protección Civil y Servicios Públicos atendieron los reportes sin que se registraran personas afectadas.
La supervisión se extendió a la infraestructura pluvial, a los cauces por donde el agua corre y se retira. En palabras del propio alcalde, el agua ya descendía mientras el equipo operativo continuaba su recorrido por la ciudad.
El director de Protección Civil, Francisco Ramírez Santana, reiteró el llamado a la ciudadanía: ante cualquier riesgo, la comunicación inmediata puede hacer la diferencia.
En la zona sur, donde la lluvia fue más intensa, la vigilancia permanece. Porque después de la tormenta, lo que sigue es la atención constante, el monitoreo y la espera de que el equilibrio se mantenga.


