• Los programas Conectados e Impulso Educativo delinean una estrategia que vincula tecnología y formación académica.
En Querétaro, el acceso a una computadora o a un certificado puede marcar un punto de inflexión. Dos objetos distintos —una pantalla y un documento— que, sin embargo, comparten una misma promesa: ampliar las posibilidades.
El presidente municipal, Felifer Macías, presentó los avances de los programas “Conectados” e “Impulso Educativo”, iniciativas que operan sobre dos brechas persistentes: la digital y la educativa.
En el primer caso, la cifra es concreta: 4 mil 918 computadoras entregadas. Equipos que, más allá del beneficiario directo, se integran a dinámicas familiares y amplían su alcance a más de 20 mil personas.
La distribución de estos apoyos se extendió a las siete delegaciones del municipio, en un intento por equilibrar el acceso en distintos puntos de la ciudad.
Del otro lado, el programa “Impulso Educativo” plantea una ruta distinta: la de retomar estudios inconclusos. A través de un proceso que incluye capacitación, evaluación y certificación, se prevé la entrega de 400 certificados de bachillerato.
Pepe Ojeda Dorantes señala que el objetivo es reducir el rezago educativo y mejorar las condiciones de vida. Las cifras revelan también perfiles: mayoría de mujeres entre los beneficiarios y un rango de edad que se extiende de los 18 a los 70 años.
Ambos programas convergen en una misma lógica: ofrecer herramientas. Algunas son tecnológicas, otras académicas. Todas apuntan a un mismo horizonte: generar condiciones para que cada persona trace su propio camino.
En ese cruce entre política pública y experiencia individual, la educación y la conectividad se presentan como dos formas de acceso a nuevas oportunidades.


