• La Mega Limpieza 2026 convirtió el cauce del Río El Pueblito en un punto de encuentro entre empresas, gobierno, colectivos y ciudadanos alrededor de una tarea urgente: retirar lo que durante meses se acumula en silencio.
Hay una clase de basura que no solo ensucia el paisaje; también delata costumbres. Botellas, plásticos, residuos dispersos entre piedras y maleza van contando la historia de todo aquello que una ciudad arroja sin mirar demasiado dónde termina. En la zona de La Quebradora, el Río El Pueblito volvió a exhibir esa memoria acumulada, aunque esta vez más de 800 voluntarios llegaron para removerla.
La Mega Limpieza 2026 reunió a autoridades municipales, empresas, organizaciones ambientalistas, instituciones educativas, grupos religiosos y vecinos. El resultado fue concreto: más de 7 toneladas de residuos recolectados y la restauración de 3.5 kilómetros cuadrados, según informó Fernando Ramos, director del Instituto Municipal del Medio Ambiente de Corregidora.
La jornada, organizada por Cíclica México, fue presentada como una acción con varios propósitos a la vez: limpiar entornos naturales, prevenir taponamientos que puedan traducirse en inundaciones y, quizá el objetivo más difícil, sembrar conciencia ambiental.
En la lista de participantes aparecieron nombres corporativos como H-E-B, Alen, Mars, Starbucks, Polaris y Electrolit, junto con colectivos como Huertos Urbanos, México Lindo y Qué Limpio. La imagen es significativa: distintos sectores inclinados sobre el mismo cauce, recogiendo una consecuencia compartida.
El antecedente inmediato permite medir la escala del crecimiento. En 2025 participaron 320 voluntarios y se retiraron 6.8 toneladas de basura. Este año, con el Gobierno Municipal de Corregidora involucrado en coordinación, operación, difusión y vigilancia, la convocatoria se multiplicó.
Un río limpio por unas horas no resuelve por sí solo el problema ambiental. Pero sí deja una postal extraña y reveladora: la de una comunidad observando de frente aquello que normalmente decide ignorar.


