312 mujeres, un certificado y la construcción silenciosa de la autonomía

• El Municipio de Querétaro graduó a la segunda generación del Centro de Empoderamiento, donde las participantes concluyeron cursos orientados al trabajo, el emprendimiento y la continuidad formativa.

Los procesos de transformación personal rara vez hacen ruido. No suelen medirse en discursos largos ni en ceremonias grandilocuentes, sino en pequeñas decisiones acumuladas: aprender un oficio, terminar un taller, atreverse a imaginar una fuente de ingreso propia. En ese terreno se inscribe la graduación de la segunda generación del Centro de Empoderamiento del Municipio de Querétaro.

Fueron 312 mujeres las que recibieron su certificado tras concluir diversos cursos y talleres impartidos por la Secretaría de la Mujer. Detrás del acto protocolario hay una intención institucional definida: fortalecer condiciones para que las participantes accedan a herramientas que les permitan construir autonomía financiera y ampliar sus posibilidades de desarrollo.

La secretaria de la Mujer, Bety León Sotelo, explicó que esta estrategia busca capacitar al mayor número posible de mujeres, ya sea para emprender o para incorporarse al ámbito laboral. La apuesta, en ese sentido, no es únicamente formativa, sino de continuidad.

Por ello se anunció la implementación de un carnet de círculo de empoderamiento y un círculo de autonomía, mecanismos con los que se pretende acompañar los siguientes pasos del proceso y facilitar certificaciones a través del ICATEQ, el Instituto de Artes y Oficios y los CECATI.

El Centro de Empoderamiento no se limita a la enseñanza técnica. Mantiene actividades psicoemocionales, físicas y jornadas de salud, además de programas de empleabilidad y emprendimiento que incluyen conocimientos de finanzas, manejo de redes sociales, atención al público y control operativo. La capacitación aparece así no como un evento aislado, sino como una red de soporte.

La lista de cursos dibuja también la diversidad de intereses y necesidades: maquillaje básico, corte de cabello, faciales, cocina del mundo, gelatinas gourmet, joyería artesanal, inglés intermedio, diseño e impresión con Adobe Photoshop, masaje corporal y cocina regional queretana. A ello se suman artes y oficios como costura, carpintería, soldaduría, electricidad y operación de máquinas industriales.

Desde el 30 de abril, además, se abrieron nuevas inscripciones. La escena se repite: otras mujeres llegarán, se sentarán frente a una mesa o una herramienta, y comenzarán ese trabajo paciente de convertir aprendizaje en posibilidad.

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