• La rehabilitación de un espacio deportivo abre posibilidades de encuentro, formación y práctica para miles de habitantes.
En Querétaro, en la colonia El Tintero, una cancha vuelve a dibujar sus límites. No es solo pasto sintético ni porterías recién pintadas: es un espacio recuperado donde se cruzan trayectorias, aspiraciones y rutinas cotidianas.
La directora del Instituto del Deporte y la Recreación del Estado de Querétaro, Iridia Salazar Blanco, encabezó la entrega de la rehabilitación de la cancha de futbol 11 en la Unidad Deportiva Plutarco Elías Calles. El dato es concreto: más de 276 mil personas podrán beneficiarse de este espacio.
Durante años, el desgaste marcó la superficie. Hoy, la intervención —siete mil metros cuadrados de pasto sintético, arena sílica, caucho, porterías renovadas— redefine el terreno. Pero más allá de los materiales, se trata de lo que ahí sucede.
Una cancha es, como se dijo, un lugar donde se aprende disciplina, donde se ensaya el esfuerzo y donde las familias encuentran un punto de encuentro. En ese sentido, la rehabilitación no solo responde a una demanda física, sino a una necesidad social.
El presidente municipal, Felifer Macías, situó el deporte como un componente de bienestar y convivencia, vinculado incluso a la construcción de entornos más seguros.
Desde la voz de quienes usarán el espacio, Mónica Mejía Hernández expresó el significado de la cancha: un lugar para formar no solo deportistas, sino personas con valores, disciplina y sentido de comunidad.
En El Tintero, el trazo del campo vuelve a estar listo. El juego, como siempre, apenas comienza.


