• En el Centro Municipal de Jesús María, El Marqués selló un convenio con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para proteger aquello que no siempre se ve, pero sostiene el rostro de un territorio: su patrimonio cultural, arqueológico, paleontológico e histórico.
La firma del acuerdo, encabezada por el presidente municipal Rodrigo Monsalvo Castelán y la titular del INAH Querétaro, Rosa Estela Reyes García, no fue solo un acto administrativo. Fue, en el fondo, una declaración de intención: la de reconocer que la historia no es un archivo inmóvil, sino una herencia que se cuida, se interpreta y se comparte.
El convenio abre una ruta de colaboración para sumar esfuerzos institucionales en tareas de conservación, restauración, recuperación y difusión del patrimonio. En esa suma, el municipio y el instituto encuentran un punto de encuentro: la necesidad de acercar la memoria a las personas que habitan el presente.
En su mensaje, el alcalde habló del acuerdo como un compromiso vivo. No un documento que se guarda, sino una herramienta que se activa. La idea es clara: que las familias marquesinas puedan acercarse a su historia, a sus raíces, a las huellas que han ido dibujando el territorio mucho antes de cualquier límite administrativo.
La representante del INAH, por su parte, subrayó la riqueza del municipio y la importancia de la colaboración sostenida entre niveles de gobierno para preservar aquello que el tiempo desgasta, pero no borra del todo.
En ese mismo espacio, la historia se volvió imagen. Se inauguró la exposición “E haréis pintar la tierra. Cartografía queretana del siglo XVI”, una colección de reprografías de mapas antiguos que alguna vez fueron llamados “pinturas”.
Ahí, el territorio aparece como lo vieron otros ojos: ríos, montañas, caminos y asentamientos dibujados antes de la precisión moderna, cuando representar el mundo era también una forma de entenderlo.
Entre acuerdos institucionales y mapas antiguos, El Marqués parece recordar que la identidad no se hereda sola: se sostiene, se estudia y, sobre todo, se comparte.


