• En el CRIQ, el Día de la Niñez se convirtió en un espacio de convivencia, juego y acompañamiento para niñas y niños en rehabilitación.
En los espacios donde la rehabilitación forma parte de la vida cotidiana, los días suelen medirse en avances pequeños, terapias y constancia. Pero hay momentos en los que la rutina se detiene para dar paso a otra forma de cuidado: la del juego.
En el Centro de Rehabilitación Integral de Querétaro (CRIQ), el Sistema Estatal DIF organizó un festival con motivo del Día de la Niñez, dirigido a sus beneficiarias y beneficiarios.
El evento incluyó un espectáculo de marionetas y la presencia de personajes conocidos del mundo infantil como Winnie Pooh, Tigger, Woody y Jessie, de Toy Story, que convivieron con las niñas y niños durante la celebración.
La coordinadora general del CRIQ, Fernanda Flores Mendoza, en representación de la presidenta del SEDIF, Car Herrera de Kuri, destacó la importancia de incluir, atender y proteger a las infancias que reciben terapias de rehabilitación, especialmente aquellas que viven con alguna discapacidad temporal o permanente.
En su mensaje, subrayó que este tipo de actividades no solo tienen un carácter recreativo, sino que también contribuyen a la integración familiar y al desarrollo social de las y los menores.
En ese cruce entre cuidado y celebración, el festival abrió un espacio distinto: uno donde la atención no se mide en procedimientos, sino en sonrisas, convivencia y presencia.
El SEDIF reiteró que estas acciones forman parte del acompañamiento integral que se brinda a las infancias en el sistema de rehabilitación del estado.
Y así, por unas horas, el CRIQ dejó de ser solo un centro de terapia para convertirse también en un lugar donde la infancia pudo, simplemente, jugar.


