• El incremento de frecuencias en la ruta Querétaro–Madrid y la apertura de nuevas conexiones redefine la posición del estado en el mapa de la conectividad internacional.
Los aeropuertos no solo conectan ciudades; también reconfiguran la forma en que una región se relaciona con el mundo. En el caso de Querétaro, esa transformación avanza con nuevos pasos desde el Tianguis Turístico de México, celebrado en Acapulco.
Ahí, la secretaria de Turismo estatal, Adriana Vega Vázquez Mellado, anunció el aumento a dos frecuencias semanales del vuelo Querétaro–Madrid, operado por Iberojet. La ruta, que inició en diciembre de 2025, ha transportado en sus primeros meses 8 mil 600 pasajeros, con una ocupación promedio del 82.8 por ciento entre enero y marzo de 2026.
A partir de mayo, el enlace aéreo con Europa pasará de una a dos salidas semanales, programadas los miércoles y sábados desde el Aeropuerto Intercontinental de Querétaro. El ajuste responde, según se informó, a la demanda registrada y al interés del mercado europeo en establecer conexión directa con el estado.
La funcionaria destacó que la conectividad aérea se ha convertido en un factor determinante para el desarrollo turístico y económico, y que este crecimiento coloca a Querétaro en una ruta de internacionalización más definida.
Pero el mapa no se detiene en Madrid. En el mismo espacio se anunció la apertura de 11 nuevas rutas operadas por Volaris, que comenzarán en junio de 2026. Estas conexiones enlazarán al estado con destinos nacionales como Guadalajara, Oaxaca, Veracruz, Acapulco, Mazatlán y Durango, así como con ciudades de Estados Unidos como Dallas, Denver, San Antonio, Orlando y Houston.
El Aeropuerto Intercontinental de Querétaro se perfila así como un punto de articulación entre regiones, donde convergen flujos turísticos, empresariales y migratorios.
En el fondo, estas rutas no solo trasladan pasajeros. También dibujan una nueva geografía: la de un estado que amplía sus conexiones y redefine su relación con el exterior, vuelo tras vuelo.


